Cuando proporcionamos financiamiento a los gobiernos para invertir en proyectos, tales como la construcción de caminos, la conexión de personas a la electricidad o el tratamiento de aguas residuales, buscamos asegurarnos de que las personas y el medio ambiente estén protegidos contra posibles impactos adversos. Lo hacemos a través de políticas que identifican, evitan y minimizan los daños a las personas y al medio ambiente. Estas políticas requieren que los gobiernos que toman préstamos aborden ciertos riesgos ambientales y sociales a fin de recibir apoyo del Banco para proyectos de inversión.
Las Políticas de Salvaguarda
Las políticas ambientales y sociales actuales del Banco se conocen como las Políticas de Salvaguarda, el mecanismo para abordar los problemas ambientales y sociales en nuestro diseño, implementación y operación del proyecto, y proporcionan un marco para la consulta con las comunidades y para la divulgación pública.
Marco Ambiental y Social
En agosto de 2016, el Banco Mundial adoptó un nuevo conjunto de políticas ambientales y sociales denominado Marco Ambiental y Social (MAS, ESF por sus siglas en inglés). Desde el 1 de octubre de 2018, el MAS se aplica a todas las nuevas operaciones de financiamiento para proyectos de inversión del Banco Mundial. Dado que los proyectos existentes seguirán rigiéndose por las Políticas de Salvaguarda, los dos sistemas funcionarán en paralelo por aproximadamente siete años
Actualización: El Banco Mundial actualmente está implementando un período intensivo de preparación y capacitación (12-18 meses) para la transición a este nuevo marco. La implementación se centrará en lo siguiente: apoyar y fortalecer la capacidad de los Prestatarios, capacitar al personal del Banco y a los Prestatarios para la implementación del marco; fortalecer el sistema de manejo de riesgos ambientales y sociales del Banco Mundial; y fortalecer las alianzas estratégicas con nuestros socios de desarrollo.

