La Ecobiosofía nace de la medicina. Es su hija legítima particularmente cuando se concibe dentro de los parámetros de la medicina natural o complementaria, o alternativa, o como se la quiera llamar y que rescata una mejor relación del hombre con su entorno a través de un estilo de vida saludable.

Entonces para hablar de Ecobiosofía desde el Estado y su política ambiental para encontrar la mejor manera en que este pueda enfrentar los problemas sociales y ambientales, se debe tener en cuenta las potencialidades y los hábitos de las personas. Lo que conduciría a educar por ejemplo para que no se arrojen papeles en el sanitario, basuras a las quebradas, para que se recicle el plástico, para disminuir el consumo de carnes, para emplear gas doméstico en lugar de electricidad o de gasolina en los motores, para ahorrar agua; en fin, para cumplir una cantidad muy grande de normas. 

Lo anterior implicaría correr el riesgo de que los ciudadanos no las recuerden por numerosas y que las campañas que las promueven sufran la misma suerte de olvido y con ello se de al traste con las buenas prácticas de protección ambiental y el futuro de un territorio.

Para resolver este problema, en Ecobiosofía hemos concebido una práctica pedagógica llamada disfrutarte y una estrategia de comunicación masiva llamada Bio-lencia, en la que ponemos al ciudadano, de cualquier edad, a encontrarse así mismo en el entorno y a disfrutar de ello mientras lo hace, a reconocerse biótico y a ser bioético.

Con Disfrutarte, por ejemplo, cada individuo participa de una pedagogía ambiental haciendo arte con frutas y verduras creando figuras antropomórficas y zoomórficas en cuya elaboración se hace inevitable que cada uno se proyecte así mismo al reproducir lo que conoce y reconoce de sí mismo y de su entorno. Creamos de este modo un medio de comunicación con el ecosistema, que va a favorecer prácticas de conservación y regeneración ambiental porque solo se protege aquello que conocemos y solo lo conocemos a través de la comunicación. 

Esta comunicación con el entorno desde esta propuesta pedagógica, permite inducir en cada persona actitudes concientes de protección y reparación frente a las intervenciones que obligatoriamente debe hacer en el medio que ocupa, pues lo comprende y concibe en una dimensión biológica.

El núcleo de la práctica de disfrutarte está conformado por la palabra Entorno, que induce el concepto de Ecosistema. Para comprender a fondo estos términos, entorno y ecosistema, debemos remitirnos a nosotros mismos. 

Pedagógicamente planteamos estas preguntas: ¿Cómo el término Entorno y Ecosistema tiene aplicación en nosotros mismos?, ¿Podríamos redefinirnos como un Ecosistema?

Si hacemos una abstracción, cuando nosotros somos un embrión y durante nuestro desarrollo en el interior de nuestra madre hasta nuestro nacimiento, mantenemos con Ella relaciones que podríamos describir de esta manera: demanda constante de Energía, Espacio, Aire, Agua, Alimento, Afecto, Conocimiento y Dependencia total.

Al nacer empezamos a vivir en otro entorno físico y social y a demandar del ecosistema, justamente lo mismo que de nuestra madre. Espacio, Aire, Agua, Alimento, Afecto, Conocimiento y Dependencia total. Esto nos permite comprender porque las comunidades indígenas llamaron Madre, ¨Pachamama¨ a su Ecosistema.

Con la práctica de disfrutarte se induce a la persona a verse en el entorno, permitiéndole comprender de esta manera que el primer entorno que ocupa como ser vivo es el útero materno en el ecosistema de su propia madre. 

Esta posibilidad de hacer una introyección para comprender estos términos nos lleva a redefinir nuestro lenguaje, ampliando los significados de los mismos desde una perspectiva biológica; pues somos entes biológicos.

A esto apunta el concepto biológico de éstas palabras, pensando sobre el Útero materno y el ecosistema materno. Un nuevo lenguaje nos puede llevar a nuevas comprensiones de la realidad tangible y al surgimiento de nuevas maneras de relación con ella, para finalmente lograr de las comunidades intervenciones más concientes y reparadoras sobre su medio. 

La palabra reparadoras se emplea en el sentido fisiológico de curación, propio de lo vivo, indicando con ello que, aunque nuestros actos en el entorno puedan ocasionarle daños, éste se pueda reparar por sustitución o restitución, para mantener las condiciones de sostenibilidad. Para mantener la vida.

Desde esta perspectiva, queda replantear la posición Antropocéntrica a la que estamos acostumbrados, por una posición Ecocéntrica. Si queremos vivir con calidad de vida y satisfacer adecuadamente nuestras necesidades entonces debemos considerar que el Eco, como entorno y Ecosistema; debe ser el centro de nuestro pensamiento, para actuar sabiamente sobre él.

Planteamos aquí una nueva posición filosófica de praxis Ecocéntrica, para favorecer una mejor relación con nuestro entorno, que propicie relaciones más armónicas con el Ecosistema del que derivamos no solo la satisfacción de nuestras necesidades básicas sino también de aquellas que son caprichosas y suntuosas.

Desde la Medicina todo lo anterior se hace muy claro, porque solo somos un eslabón en la cadena del ecosistema, y para permanecer vivos requerimos de los otros constituyentes de la misma, como son: el aire, el agua, los alimentos y la cooperación de nuestros congéneres. Al estar enfermos, el poder repararnos, o curarnos, obliga una relación simbiótica con lo que nos rodea. Ni los seres autótrofos o descomponedores, escapan a ello.

La Bio-Lencia es una estrategia de comunicación masiva empleando todos los medios posibles de difusión para que la Ecobiosofía se entienda. Comprende cuatro pilares como son: 1. lo Biológico, 2. lo Biótico, 3. lo Biotecnológico y 4. lo Bioético. Estos cuatro componentes serían análogos a los conocidos como Ciencia, Sociedad, Tecnología y adicionamos la Ética; quien ha sido una eterna ausente de todas las decisiones públicas y del comportamiento individual.

Lo biológico comprende el estudio de lo vivo y sus relaciones sistémicas, lo biótico es consecuente con las relaciones sistémicas pues es todo lo que pertenece a lo biológico y por contraposición a lo no biológico que es todo aquello que, sin expresar la vida, como ella se define, es necesario para que ella se mantenga (agua, aire, suelo, fuentes de energía). 

Lo biotecnológico es el conocimiento sabiamente aplicado a la supervivencia sin agotarla en ninguna de sus partes intervinientes. Necesitamos el agua, pero al usarla no la podemos hacer inútil para otros que también la requieren y lo Bioético implicaría un alto nivel de racionalización sobre las relaciones ecosistémicas que nos permitiría actuar favoreciendo que la naturaleza se reparare, en otras palabras, se cure. 

Por eso el lema de la Bio-lencia es ser Bio-Lento, por lo tanto, se piensa Bio y acciona lento. Accionar lento es ser conscientes de que la naturaleza requiere tiempo para repararse y que debemos ser consumidores conscientes y darle el tiempo. Consumidores conscientes implica ser consumidores informados o educados.